Hasta hace poco, una de las principales virtudes de los Mavs era su atanque; su magia ofensiva en especial de larga distancia.
Ahora tienen un problema horrible para anotar.
Hoy, por ejemplo, llevaban 36.8 por ciento de efectividad en sus tiros de campo hasta el tercer periodo.
Es un hecho que Avery Johnson quería defensa, pero quizá por ese afán echó a perder la ofensiva.